Probablemente, el mejor vídeo de la historia.
viernes, 31 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
viernes, 17 de agosto de 2012
En caso de defunción
no llores por mí.
no llores mi pérdida.
lee
lo que he escrito
y luego
olvídalo
todo.
Fragmento de "Mente y corazón", del amigo Hank.
no llores mi pérdida.
lee
lo que he escrito
y luego
olvídalo
todo.
Fragmento de "Mente y corazón", del amigo Hank.
martes, 24 de julio de 2012
miércoles, 18 de julio de 2012
Desahogo matutino
A tomar por culo.
Cuarenta y dos de cuarenta y dos.
POR FIN.
Ahora sí que voy a por ello, cabronazos.
lunes, 9 de julio de 2012
martes, 3 de julio de 2012
Quedan 14
"Aquí estamos".
La frase que más veces he repetido en mis últimos días de prácticas (quedan 14).
No tengo muy claro cómo rellenar este post. Pero es necesario poner algo. Aunque sea para animarme, para apremiarme, para marcarme un plazo. No puedo seguir demorando el cierre del último relato.
¿Qué falta?
La 42ª historia, añadirla a la maquetación, EL PRÓLOGO DE DANIEL, elegir un dibujo de Fran para ilustrar 'Fauna nocturna madrileña I', diseñar la portada en Photoshop, inscribir el libro en el registro de la propiedad y... mandarlo a imprimir.
En realidad no es tanto. Se puede hacer todo en cuatro o cinco días, o en meses, o años, o siglos, o nunca.
Por eso he pensado que, si utilizo este blog que casi nadie lee para ir apuntando los avances, me auto-presionaré y concluiré el proyecto bastante antes. (Después de todo, el verano se presenta movidito con los asuntos Dupla, y demás).
PD: No quisiera despedirme sin hacer una mención especial a Rafael Fernández. El 'Ezcritor'. Por ser un narrador de puta madre, fuente de inspiración y un verdadero ejemplo. Sin conocerme de nada se ha ofrecido a ayudarme con las gestiones de imprenta e, incluso, maquetarme el libro. Un fenómeno este Rafa.
PD2: Ya he creado el blog desde el que enlazaré contenidos, falta adecentarlo. Paciencia.
Muy pronto, valientes.
La frase que más veces he repetido en mis últimos días de prácticas (quedan 14).
No tengo muy claro cómo rellenar este post. Pero es necesario poner algo. Aunque sea para animarme, para apremiarme, para marcarme un plazo. No puedo seguir demorando el cierre del último relato.
¿Qué falta?
La 42ª historia, añadirla a la maquetación, EL PRÓLOGO DE DANIEL, elegir un dibujo de Fran para ilustrar 'Fauna nocturna madrileña I', diseñar la portada en Photoshop, inscribir el libro en el registro de la propiedad y... mandarlo a imprimir.
En realidad no es tanto. Se puede hacer todo en cuatro o cinco días, o en meses, o años, o siglos, o nunca.
Por eso he pensado que, si utilizo este blog que casi nadie lee para ir apuntando los avances, me auto-presionaré y concluiré el proyecto bastante antes. (Después de todo, el verano se presenta movidito con los asuntos Dupla, y demás).
PD: No quisiera despedirme sin hacer una mención especial a Rafael Fernández. El 'Ezcritor'. Por ser un narrador de puta madre, fuente de inspiración y un verdadero ejemplo. Sin conocerme de nada se ha ofrecido a ayudarme con las gestiones de imprenta e, incluso, maquetarme el libro. Un fenómeno este Rafa.
PD2: Ya he creado el blog desde el que enlazaré contenidos, falta adecentarlo. Paciencia.
Muy pronto, valientes.
miércoles, 20 de junio de 2012
Vámonos de aquí
Hablo con Christian, durante la noche. Estoy de rodillas sobre el primer suelo frío de la estación, con las manos unidas sobre su cama.
-Estoy harta. Vayámonos.
-¿Adónde? -responde bostezando.
-Poco importa.
-¡Vaya idea!
-Estoy harta. Aquí nunca pasa nada. Vámonos. Daremos rienda suelta a los grandes dramas. Vámonos. Ni siquiera noto si mi corazón late.
-¿Qué pasa?
-Nada. Nada. ¡No lo ves: nada! Mi cuerpo estruja a mi espíritu por todas partes. Me las daba de nacida en un mundo y he nacido en un sarcófago cuyas alas se habían desplegado para aparentar una superficie llana, una gran superficie hecha para correr y disfrutar de sus ventajas. Los diez pares de alas de plomo se levantan sin hacer ruido, se alzan sin apenas dar sombra, se vuelven a cerrar como si fuesen brazos, me aprietan como dentro de un simple puño... Me asfixio. Me noto sofocada. Vámonos de aquí. Me descompongo. Me derrito. La vida me abandona, se escurre de mí como por un tamiz. Encallezco. Me fosilizo. Me siento petrificada. Vayámonos. Démonos prisa. Demos la espantada antes de que sea demasiado tarde, rasguemos la envoltura de este capullo tejido por la inacción, cuyos hilos se contraen y se encogen, penetrando en nuestras carnes. Reventemos este firmamento mermado en cúpula. Hagámoslo explotar y huyamos de él a toda prisa. Basta de inmovilismo. Aprisa, con ganas. Vámonos. Cuanto más rápido corramos, más deseo, más necesidad, más impaciencia tendremos.
-¿Qué más da todo eso? Aquí somos felices, tal cual. ¿No eres feliz, aquí, así?
-
Fragmento del 25º capítulo de L’avalé des avalés (traducido como El valle de los avasallados), de Réjean Ducharme.
El libro que lee Léolo a la luz de la nevera.
Lo acabé hace un par de días.
Me lo prestó mi hermana.
Muy recomendable.
-Estoy harta. Vayámonos.
-¿Adónde? -responde bostezando.
-Poco importa.
-¡Vaya idea!
-Estoy harta. Aquí nunca pasa nada. Vámonos. Daremos rienda suelta a los grandes dramas. Vámonos. Ni siquiera noto si mi corazón late.
-¿Qué pasa?
-Nada. Nada. ¡No lo ves: nada! Mi cuerpo estruja a mi espíritu por todas partes. Me las daba de nacida en un mundo y he nacido en un sarcófago cuyas alas se habían desplegado para aparentar una superficie llana, una gran superficie hecha para correr y disfrutar de sus ventajas. Los diez pares de alas de plomo se levantan sin hacer ruido, se alzan sin apenas dar sombra, se vuelven a cerrar como si fuesen brazos, me aprietan como dentro de un simple puño... Me asfixio. Me noto sofocada. Vámonos de aquí. Me descompongo. Me derrito. La vida me abandona, se escurre de mí como por un tamiz. Encallezco. Me fosilizo. Me siento petrificada. Vayámonos. Démonos prisa. Demos la espantada antes de que sea demasiado tarde, rasguemos la envoltura de este capullo tejido por la inacción, cuyos hilos se contraen y se encogen, penetrando en nuestras carnes. Reventemos este firmamento mermado en cúpula. Hagámoslo explotar y huyamos de él a toda prisa. Basta de inmovilismo. Aprisa, con ganas. Vámonos. Cuanto más rápido corramos, más deseo, más necesidad, más impaciencia tendremos.
-¿Qué más da todo eso? Aquí somos felices, tal cual. ¿No eres feliz, aquí, así?
-
Fragmento del 25º capítulo de L’avalé des avalés (traducido como El valle de los avasallados), de Réjean Ducharme.
El libro que lee Léolo a la luz de la nevera.
Lo acabé hace un par de días.
Me lo prestó mi hermana.
Muy recomendable.
lunes, 11 de junio de 2012
jueves, 7 de junio de 2012
Lo que el fontanero esconde
Nuestro primer cortometraje universitario.
Lo recuerdo con gran cariño y muchas risas.
Antes que Singüeso Producciones fuimos Ornitorrinco Producciones.
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