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domingo, 26 de octubre de 2014

MANGANESO

ESTE ES EL ÚLTIMO CORTOMETRAJE QUE HEMOS SACADO:



SE TITULA MANGANESO Y, DE MOMENTO, HA SIDO PROYECTADO EN UN PAR DE SITIOS (MÁS INFO AQUÍ).

miércoles, 22 de octubre de 2014

ESCALAS CONCEPTUALES EN DESCARGA GRATUITA

Lo dicho: en el siguiente enlace encontraréis toda la información.
http://fiebreonirica.blogspot.com.es/2014/10/escalas-conceptuales-para-todos.html
¿Cultura libre, o qué?
Libre, sí.
Lo de cultura ya...

PD: DESCARGA GRATIS ESCALAS CONCEPTUALES (Y OTROS ESCRITOS).

PD2: Para los que os guste sentir el tacto de la celulosa, aún nos quedan ejemplares físicos de sobra... ¡Mandad un mail a fiebreonirica@gmail.com y conseguid el vuestro antes de que se acaben!

lunes, 30 de septiembre de 2013

Non serviam

Echaron hacia la izquierda y siguieron caminando como antes. Tras de algún tiempo de avanzar así, dijo Stephen:

-Cranly, he tenido una cuestión desagradable esta tarde.

-¿Con tu familia? -preguntó Cranly.

-Con mi madre.

-¿Sobre religión?

-Sí.

Tras una pausa, Cranly preguntó:

-¿Qué edad tiene tu madre?

-No mucha -contestó Stephen-. Quiere que cumpla con el precepto pascual.

-¿Y tú?

-Yo no quiero.

-¿Por qué no? -preguntó Cranly.

-No serviré.

-He aquí una contestación que alguien ha dado antes que tú -dijo Cranly con calma.

-Yo la vuelvo a dar ahora -contestó vivamente Stephen.


(Fragmento extraído del Retrato del artista adolescente, de James Joyce).

jueves, 14 de febrero de 2013

La princesa prometida (The princess bride)

Hoy, catorce de febrero, San Valentín, día de los enamorados, corazoncitos y florecillas por doquier, os traigo la que es (sin duda) mi película favorita y la que más veces he visto. Y lo hago porque toca el tema del amor, entre muchos otros, pero sin ningún tipo de cursilería. No me refiero al “amor rosita y con purpurina” sino al “amor verdadero“, copón.

Hasta ahora, en todas las críticas que he redactado para Laboratorio de Prensa he dado una valoración personal, pero tendiendo a la imparcialidad. Sin embargo, en este caso espero que sepáis perdonarme. ¡Me emociono al referirme a esta historia, no lo puedo evitar! Bueno, allá vamos.

Como se explica en uno de sus viejos tráilers: “no es el típico, corriente, cotidiano, vulgar y mediocre cuento de hadas”. Está repleta de situaciones y personajes memorables. El hombre de negro; Íñigo Montoya, el apasionado espadachín español (y mejor personaje de la historia del cine y la literatura); Vizzini, el malvado genio siciliano; Fezzik, el adorable gigante; el Milagroso Max y su esposa; el conde Rugen, el hombre de seis dedos; el príncipe Humperdinck, bellaco y cobarde; el albino; el rey chocho… y, por supuesto, Buttercup, la princesa prometida, mi primer amor platónico.

En cuanto a las situaciones, no sabría con cuál quedarme. Tal vez con el duelo de espadachines en lo alto de los acantilados de la locura. (Durante mi infancia, me sabía de pé a pá los diálogos de la película. De hecho, un grandioso amigo y yo jugábamos a imitar esa escena en lo alto de su cama nido, mientras entrechocábamos nuestras espadas. “¿Por qué sonreís?”. “Porque sé algo que vos no sabéis”. “¿De qué se trata?”. “¡Que no soy zurdo!”). Pero no considero justo olvidarme de la batalla de intelectos, las anguilas chillonas, el pellizco en la mejilla, el "clonc" al albino, la píldora milagrosa cubierta de chocolate, la Brigada Brutal, la historia del pirata Roberts, el pantano de fuego, el “inconcebible”, el “tú mataste a mi padre” o el “como desees”, y tantos otros recuerdos mágicos que me evoca este filme.

¿Individuos clave? Menudo aprieto. Toda persona que participara en este proyecto (Robin Wright, Peter Falk, Cary Elwes…), aunque fuera llevando cafés, se merece la salvación eterna. No obstante, haré un esfuerzo y destacaré la labor de dos hombres, por encima del resto. William Goldman, el escritor de la novela (lectura obligatoria) y del guion de la película, se merece todos mis respetos. Así como Mandy Patinkin, nominado al Oscar por su actuación como Íñigo Montoya.

Da igual cuántas veces la hayáis visionado. ¡Corred! ¡Id a verla! ¡Sacad el libro de vuestra biblioteca municipal más cercana! ¡Compráoslo! Solos, acompañados o en grupo.

Me lo agradeceréis, amiguitos. Un abrazo grande.

martes, 22 de enero de 2013

El odio (La haine)

Me la recomendó un amigo, hasta en tres ocasiones, antes de que me decidiese a verla. Mathieu Kassovitz, el director, me sonaba por ser el chico de Amelie, pero cuando miré su filmografía no vi nada demasiado alentador. En cualquier caso, me fié del buen criterio (e insistencia) de mi amigo. Y no me arrepiento.

Vincent Cassel (me encanta este tío), Hubert Koundé y Saïd Taghmaoui dan vida a tres amigos que viven en los suburbios parisinos a mediados de los noventa. La narración muestra un día en el barrio, mientras Abdel, otro colega, se debate entre la vida y la muerte a causa de la violencia policial. La noche previa al inicio de la historia se produjeron revueltas callejeras por toda la periferia de París como respuesta. De hecho, gran parte de la película gira en torno a la pistola de un policía que Vinz encuentra durante los desórdenes, y con la que pretende matar a un policía si Abdel finalmente muere.

El ambiente general es tenso. Tienes la sensación de que en cualquier momento la situación va a reventar por algún lado. Los chicos rebosan de rabia acumulada. Se enfrentan con cualquiera que se ponga en medio, ya sean policías, críticos de arte o ancianas en el supermercado. Su tono de voz y su lenguaje no verbal son agresivos. Parecen animales acorralados, cuya única vía de escape es la dentellada. El barrio se presenta como un lugar del que hay que escapar. Hay que encontrar la salida. Allí es imposible salir a flote.

En cuanto a la realización, no me extenderé demasiado. Destaca el uso del blanco y negro durante todo el metraje, y el empleo sistemático de planos secuencia. También algunos encuadres preciosos, a la par que potentes. Los diálogos son realistas. Tal vez recurren demasiado al insulto fácil, a los gritos, a los aspavientos, pero están cargados de fuerza. (Como es obvio, este apartado resulta mucho más convincente en la versión original que en la versión doblada al castellano).

Citaré aquí algunos momentos clave, de esos que incitan a la reflexión. Los que no la hayáis visto, no os preocupéis, no desvelaré información relevante. Me limitaré a darles títulos significativos para que tras el visionado sepáis a qué momentos me refiero. Me quedo con la escena del anciano del retrete, con la frase “de momento, todo va bien”, con Astérix y la ruleta, y la discusión entre Vinz y Hubert (“yo soy de la calle”, “en el colegio te enseñan que el odio llama al odio”).

Queda perfectamente reflejada la brutalidad policial y la brutalidad juvenil. Toda acción conlleva una reacción. Somos testigos de un círculo vicioso de resentimiento, ira y frustración que solo puede desembocar en violencia. La película consigue transformarte en un miembro más del grupo. Logra aproximarte a lo que está pasando, meterte en la historia. El realismo es su gran baza. Así que recomiendo “La haine” a todos aquellos que disfrutéis viendo cine social, realista, sin moraleja barata. No intenta inculcar normas de conducta, te muestra lo que hay y te invita a meditar.

¿Vivimos en una sociedad en caída libre?

miércoles, 20 de junio de 2012

Vámonos de aquí

Hablo con Christian, durante la noche. Estoy de rodillas sobre el primer suelo frío de la estación, con las manos unidas sobre su cama.

-Estoy harta. Vayámonos.

-¿Adónde? -responde bostezando.

-Poco importa.

-¡Vaya idea!

-Estoy harta. Aquí nunca pasa nada. Vámonos. Daremos rienda suelta a los grandes dramas. Vámonos. Ni siquiera noto si mi corazón late.

-¿Qué pasa?

-Nada. Nada. ¡No lo ves: nada! Mi cuerpo estruja a mi espíritu por todas partes. Me las daba de nacida en un mundo y he nacido en un sarcófago cuyas alas se habían desplegado para aparentar una superficie llana, una gran superficie hecha para correr y disfrutar de sus ventajas. Los diez pares de alas de plomo se levantan sin hacer ruido, se alzan sin apenas dar sombra, se vuelven a cerrar como si fuesen brazos, me aprietan como dentro de un simple puño... Me asfixio. Me noto sofocada. Vámonos de aquí. Me descompongo. Me derrito. La vida me abandona, se escurre de mí como por un tamiz. Encallezco. Me fosilizo. Me siento petrificada. Vayámonos. Démonos prisa. Demos la espantada antes de que sea demasiado tarde, rasguemos la envoltura de este capullo tejido por la inacción, cuyos hilos se contraen y se encogen, penetrando en nuestras carnes. Reventemos este firmamento mermado en cúpula. Hagámoslo explotar y huyamos de él a toda prisa. Basta de inmovilismo. Aprisa, con ganas. Vámonos. Cuanto más rápido corramos, más deseo, más necesidad, más impaciencia tendremos.

-¿Qué más da todo eso? Aquí somos felices, tal cual. ¿No eres feliz, aquí, así?

-
Fragmento del 25º capítulo de L’avalé des avalés (traducido como El valle de los avasallados), de Réjean Ducharme.
El libro que lee Léolo a la luz de la nevera.
Lo acabé hace un par de días.
Me lo prestó mi hermana.
Muy recomendable.

lunes, 4 de junio de 2012

Nueve reinas

Pequeña obra de arte. Maravilla de película. Joya cinematográfica.

Escrita y dirigida por Fabián Bielinsky. El malogrado director consiguió dejar boquiabiertos a los señores de la crítica, y al público en general, con su ópera prima.

En Buenos Aires, dos estafadores de medio pelo (que acaban de conocerse) se topan con un negocio que promete proporcionarles “mucha plata”. Sólo tienen que vender una imitación de las Nueve reinas (plancha de sellos) a un empresario español corrupto. Pero, claro, las cosas no resultarán tan fáciles como en un principio parecían ser.

El guión es ágil. Los diálogos, efectivos y realistas. No hay concesión a los juegos de cámara ni a las novedades estrafalarias. Bielinsky no pretende diseñar un filme innovador en cuanto a la realización, sino tejer una historia sólida y sin fisuras. Cuestión en la que aprueba con nota. Juego de mentirosos.

Nueve reinas está salpicada de escenas míticas. Sobre todo, aquellas en las que Marcos (Darín) imparte lecciones de vida a Juan (Pauls). En una de las cuales, le enseña a su bisoño compañero toda la fauna urbana que se dedica al trapicheo en las calles bonaerenses. O en la que le demuestra, de modo gráfico e instructivo, la gran cantidad de putos que hay sobre el planeta Tierra.

Ricardo Darín está magistral (como de costumbre, vamos). Gastón Pauls pone cara de susto (quizá por saber que tendría difícil destacar con semejante bestia interpretativa al lado), pero nos brinda una labor más que interesante. El resto del reparto mantiene la línea de credibilidad y realismo reflejada por sus dos protagonistas

Os la recomiendo encarecidamente a todos aquellos que no hayáis tenido el placer de verla. Y a los que la hayáis visto, también. Es una de esas películas que aparecen muy de vez en cuando y que un servidor podría ver todos los días del resto de su vida, sin aburrirse ni una pizca.

Por cierto, guiño incluido a la risueña Rita Pavone.

Hasta pronto, lectoras y lectores.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Lock, stock and two smoking barrels

(Esta crítica cinematográfica la publiqué hace meses, en la web Laboratorio de Prensa).

Me la vi tres veces en cuatro días, mientras comía cacahuetes cubiertos de pringue con sabor a barbacoa. Como comprenderéis, desde entonces es una de mis películas predilectas.

La idea central en torno a la cual gira el argumento no es demasiado novedosa. Unos amigos pierden muchísimo dinero durante una partida de póquer, y deben recuperarlo en un reducido plazo de tiempo, si quieren conservar su integridad física. La innovación llega en el modo de contar la historia. Guy Ritchie, en su primer largometraje, hace gala de los principios narrativos que han definido el resto de su obra, y pone su toque personal a la realización, al estilo visual, a los pequeños detalles.

En Lock, stock & two smoking barrels, Guy Ritchie (director y guionista) nos enseña un amplio y variado espectro de la fauna que habita los bajos fondos londinenses. El cuarteto protagonista podría definirse como “una banda de entrañables mangantes”. Pero, la cosa no se queda ahí, claro. También aparece un mafioso loco con peinado a lo afro, unos machacas norteños de escaso intelecto, un grupo de hippies horticultores de cannabis, Barry el bautista, Nick el griego, unos rateros violentos, Chris y su hijo Chrisito, un rey del porno psicópata, un ruso en llamas… En definitiva, toda una caterva de tipos corruptos.

martes, 15 de noviembre de 2011

Articulazo

Ahora que ya se han cargado a Gadafi, es buen momento para volver la vista atrás.
Por ejemplo, leyendo este tremendo artículo de mi compi Lulú Jiménez.

Muy recomendable.

jueves, 28 de abril de 2011

Una de conceptos espumosos

He aquí una recomendación en toda regla.
No dejéis de visitar el recién inaugurado blog: Conceptos espumosos.
¿El contenido? Microrrelatos imaginativos.
¿La temática? Humorística.
¿El autor? Un chaval de talento y mente ágil. Gran tipo, por añadidura.

Lo abrió ayer, pero dará que hablar, seguro.

Mucho amor, valientes.