No es cuestión de aburrir al personal con tus proyectos inacabados de mierda.
No es cuestión de ir fingiendo ser quien no eres, porque tu verdadero yo te avergüenza.
No es cuestión de llamar putas a todas las mujeres, por el simple hecho de que tu último ligue se esté follando a medio barrio.
No es cuestión de hablar de cosas que no sabes dándotelas de experto.
No es cuestión de creerte mejor que el resto, de pensar que nadie te comprende, de colgarte el cartel de genio.
No es cuestión de leer a Bukowski y pensar que eso te convierte en literato.
No es cuestión de encerrarte en tu cuarto, liarte un porro, gritarle a mamá y no fregar los platos, ni barrer la cocina, ni limpiar el polvo.
No es cuestión de esperar sentado a la gran oportunidad de tu vida.
No es cuestión de inventiva.
No es cuestión de un segundo.
Qué va.
La cuestión es confiar en tus posibilidades, currártelo cada día, ponerle pasión a lo que haces, ser humilde (y parecerlo), no creerte los elogios, aceptar las críticas, aprender de todo, visionarlo todo, patearte todas las aceras y campiñas que puedas, leer a los clásicos, dar amor a tus padres, a tus abuelos, a tu familia, a la gente que te apoya y te soporta.
Ah, y sobre todo no te rindas.
El único sentido que tiene tu vida es el que tú le quieras dar.
Pelea un poco, cojones.
Gracias a los fieles, a los valientes, por seguir ahí, aguantando la mecha.
lunes, 31 de octubre de 2011
miércoles, 26 de octubre de 2011
Si no lo digo, reviento
Esta tarde he estado a puntito de perforarme los tímpanos con mi boli Bic.
Os lo juro.
Clase práctica de guión.
Un pitch.
Muchos grupos explicando la historia que pretenden desarrollar.
¿Temas recurrentes?
Fin del mundo.
Incestos.
Asesinatos.
Parricidios.
Descuartizamientos.
Abusos sexuales.
Suicidios.
Amnesia.
Y nazis, por supuesto.
No añadiré nada más.
Os lo juro.
Clase práctica de guión.
Un pitch.
Muchos grupos explicando la historia que pretenden desarrollar.
¿Temas recurrentes?
Fin del mundo.
Incestos.
Asesinatos.
Parricidios.
Descuartizamientos.
Abusos sexuales.
Suicidios.
Amnesia.
Y nazis, por supuesto.
No añadiré nada más.
miércoles, 19 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
domingo, 25 de septiembre de 2011
Lo sabes, ¿no?
Nunca me han apuntado a la cabeza con una pistola.
Ni he sacado a un ser querido de un charco de vómitos.
Nunca he sufrido privaciones materiales.
Ni me he sentido abandonado por mi familia.
Nunca han intentado prenderme fuego.
Ni me han rajado la cara con una botella.
Nunca me han escupido en el colegio.
Ni he sido el último en ser escogido para los equipos de Educación Física.
Nunca he matado a nadie.
De momento.
Y, sin embargo, el miedo sigue ahí.
¿Sabes a lo que me refiero?
Ni he sacado a un ser querido de un charco de vómitos.
Nunca he sufrido privaciones materiales.
Ni me he sentido abandonado por mi familia.
Nunca han intentado prenderme fuego.
Ni me han rajado la cara con una botella.
Nunca me han escupido en el colegio.
Ni he sido el último en ser escogido para los equipos de Educación Física.
Nunca he matado a nadie.
De momento.
Y, sin embargo, el miedo sigue ahí.
¿Sabes a lo que me refiero?
viernes, 23 de septiembre de 2011
El planeta es inmenso
¿Cómo puedo tener tanta suerte?
¿Cómo puede ser que precisamente tú estuvieras precisamente aquí?
¿Cómo puede ser que precisamente tú estuvieras precisamente aquí?
jueves, 22 de septiembre de 2011
La sección de Internacional te quita la vida, palabra
Eh, sigo aquí.
Viviendo.
Frotándome los ojos.
Sacándome los mocos con delicadeza.
Escuchando el crujido de mi esternón.
Respirando polvo, masticando conservantes.
Y viendo más de dos, diez, mil, hijos de puta.
Cada día.
Todos los días.
Y sigo aquí.
Aunque no me haga notar.
En serio.
No es que no escriba.
No es que me haya olvidado de cómo se hace.
Sino más bien...
Olvidadlo.
Si alguna vez consumisteis alguno de mis relatos con cierto interés, estad atentos este otoño, este invierno.
Hasta aquí puedo adelantar.
.
En serio, gracias por seguir ahí, valientes.
Viviendo.
Frotándome los ojos.
Sacándome los mocos con delicadeza.
Escuchando el crujido de mi esternón.
Respirando polvo, masticando conservantes.
Y viendo más de dos, diez, mil, hijos de puta.
Cada día.
Todos los días.
Y sigo aquí.
Aunque no me haga notar.
En serio.
No es que no escriba.
No es que me haya olvidado de cómo se hace.
Es muy fácil, joder.
Te pones delante del teclado y chas chas chas.
Cualquiera puede hacerlo.
Hasta un puto chimpancé.
(Me encantan los chimpancés).
Sino más bien...
Olvidadlo.
Si alguna vez consumisteis alguno de mis relatos con cierto interés, estad atentos este otoño, este invierno.
Hasta aquí puedo adelantar.
.
En serio, gracias por seguir ahí, valientes.
domingo, 28 de agosto de 2011
Las calles de Madrid apestan (y todo ese rollo)
Poca gente sabe la que os va a caer encima este otoño-invierno.
Y mi hermano Dani Sanz es uno de ellos.
Prueba de fuego, valientes.
Y mi hermano Dani Sanz es uno de ellos.
Prueba de fuego, valientes.
lunes, 22 de agosto de 2011
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