miércoles, 13 de julio de 2011
miércoles, 29 de junio de 2011
Acta Verbum (7)
Se ha hecho esperar, pero...
He aquí el séptimo número de Acta Verbum, ¡una MAGNÍFICA publicación universitaria!
No te la pierdas.
He aquí el séptimo número de Acta Verbum, ¡una MAGNÍFICA publicación universitaria!
No te la pierdas.
miércoles, 1 de junio de 2011
Apretando los dientes
El lunes fue un día extraño.
Duro.
Triste.
Enriquecedor.
Uno de esos días en los que el cerebro te funciona al triple de su intensidad habitual.
Aprendí más que en un año de carrera.
Emoción.
Expresión.
Luz difusa.
Voces que se quiebran.
Me cuesta tragar saliva.
Los ojos amenazan con inundarse.
Evito que la lágrima ruede.
Estás aquí como sostén.
¿Vas a derrumbarte?
No me jodas.
Reflexiona en silencio.
Aprieta los dientes.
Y compórtate como un hombre.
El problema es que aún soy un crío.
No somos conscientes de lo espantosamente frágil que es la vida humana.
PD: Disfrutad de los vuestros, por favor.
Duro.
Triste.
Enriquecedor.
Uno de esos días en los que el cerebro te funciona al triple de su intensidad habitual.
Aprendí más que en un año de carrera.
Emoción.
Expresión.
Luz difusa.
Voces que se quiebran.
Me cuesta tragar saliva.
Los ojos amenazan con inundarse.
Evito que la lágrima ruede.
Estás aquí como sostén.
¿Vas a derrumbarte?
No me jodas.
Reflexiona en silencio.
Aprieta los dientes.
Y compórtate como un hombre.
El problema es que aún soy un crío.
No somos conscientes de lo espantosamente frágil que es la vida humana.
PD: Disfrutad de los vuestros, por favor.
martes, 17 de mayo de 2011
Indolencia
"La ambición ha acabado con más artistas que la indolencia". Hank Bukowski.
Pues eso.
Leo esta frase y me siento menos culpable de ser un puto despojo, zángano hasta el extremo.
Pues eso.
Leo esta frase y me siento menos culpable de ser un puto despojo, zángano hasta el extremo.
sábado, 7 de mayo de 2011
Diario de un rebelde
This city turns people into shadows, light gone from their eyes
And so I write these words to escape these hopeless streets, I will learn to fly...
Narra la alocada juventud de Jim Carroll.
Os la recomiendo.
jueves, 28 de abril de 2011
Una de conceptos espumosos
He aquí una recomendación en toda regla.
No dejéis de visitar el recién inaugurado blog: Conceptos espumosos.
¿El contenido? Microrrelatos imaginativos.
¿La temática? Humorística.
¿El autor? Un chaval de talento y mente ágil. Gran tipo, por añadidura.
Lo abrió ayer, pero dará que hablar, seguro.
Mucho amor, valientes.
No dejéis de visitar el recién inaugurado blog: Conceptos espumosos.
¿El contenido? Microrrelatos imaginativos.
¿La temática? Humorística.
¿El autor? Un chaval de talento y mente ágil. Gran tipo, por añadidura.
Lo abrió ayer, pero dará que hablar, seguro.
Mucho amor, valientes.
martes, 26 de abril de 2011
Érase una vez en Palermo
Una historieta que escribí hace años como redacción estrafalaria para clase.
Trescientas palabras, o algo así.
Diez verbos estrambóticos.
Disfrutad o vomitad, a vuestro antojo.
Trescientas palabras, o algo así.
Diez verbos estrambóticos.
Disfrutad o vomitad, a vuestro antojo.
Danilo se entretuvo hispiéndose la amplia gabardina que lo cubría por completo. Las calles de Palermo dormitaban cansinamente aquella fría tarde. El cielo estaba tapizado por un irregular velo de nubes de distintas tonalidades y dejaba caer una incesante llovizna sobre la ciudad. Un repentino soplo de aire levantó a su paso un puñado de hojas húmedas que se dispersaron sobre la acera. El clima, intranquilo, parecía hadar acontecimientos dramáticos.
Por última vez, Danilo miró de reojo a través del ventanuco del restaurante y contempló cómo Fabrizio hiñía la masa para las pizzas. Carraspeó con fuerza; escupió sobre un charco. Luego, entró. Las campanillas de la puerta tintinearon mientras Dani atravesaba el umbral. Estudió el interior del establecimiento con ojo experto y sonrió satisfecho. Sólo una pareja de clientes. Perfecto.
Holeó a los presentes: dos enamorados que se hacía arrumacos en el rincón más apartado, Gino (el chico que fregaba las mesas) y a Julia, la hija de Fabrizio. Ésta lo recibió entusiasmada, mostrando todos los dientes.
-Vengo a hablar con tu padre.
La muchacha, de unos 17 años, acompañó a Danilo hasta la cocina; no sin antes pedirle que le dejase la gabardina y el sombrero para poder colgarlos, a lo que Danilo se negó amablemente.
Entró en la cocina con el semblante sereno, pero con la sangre herviéndole en las venas.
-¿Qué te trae por aquí?
Por última vez, Danilo miró de reojo a través del ventanuco del restaurante y contempló cómo Fabrizio hiñía la masa para las pizzas. Carraspeó con fuerza; escupió sobre un charco. Luego, entró. Las campanillas de la puerta tintinearon mientras Dani atravesaba el umbral. Estudió el interior del establecimiento con ojo experto y sonrió satisfecho. Sólo una pareja de clientes. Perfecto.
Holeó a los presentes: dos enamorados que se hacía arrumacos en el rincón más apartado, Gino (el chico que fregaba las mesas) y a Julia, la hija de Fabrizio. Ésta lo recibió entusiasmada, mostrando todos los dientes.
-Vengo a hablar con tu padre.
La muchacha, de unos 17 años, acompañó a Danilo hasta la cocina; no sin antes pedirle que le dejase la gabardina y el sombrero para poder colgarlos, a lo que Danilo se negó amablemente.
Entró en la cocina con el semblante sereno, pero con la sangre herviéndole en las venas.
-¿Qué te trae por aquí?
sábado, 16 de abril de 2011
Ah, la primavera de Madrid
No dejes la ventana abierta demasiado tiempo.
Ese humo que hace toser a las farolas y a los guardias se te meterá en la garganta.
Y en los ojos.
Y te pasarás toda la mañana estornudando y carraspeando como un cabrón.
O como una cabrona.
Que aquí no hacemos distinciones.
Shot gun blues.
¿Os gustan los microrrelatos de temática criminal?
Porque en nada tendréis uno por aquí.
De cuando era (aún) más niñato que ahora.
Trabajo de clase. Trescientas palabras.
Era obligatorio utilizar diez verbos pedantes/estrafalarios.
Así podréis vomitarme encima.
Paz, valientes.
Ese humo que hace toser a las farolas y a los guardias se te meterá en la garganta.
Y en los ojos.
Y te pasarás toda la mañana estornudando y carraspeando como un cabrón.
O como una cabrona.
Que aquí no hacemos distinciones.
Shot gun blues.
¿Os gustan los microrrelatos de temática criminal?
Porque en nada tendréis uno por aquí.
De cuando era (aún) más niñato que ahora.
Trabajo de clase. Trescientas palabras.
Era obligatorio utilizar diez verbos pedantes/estrafalarios.
Así podréis vomitarme encima.
Paz, valientes.
miércoles, 6 de abril de 2011
Cómo no perder el tiempo, según Camus
Pregunta: ¿qué hacer para no perder el tiempo? Respuesta: sentirlo en toda su lentitud. Medios: pasarse los días en la antesala de un dentista en una silla inconfortable; vivir el domingo en el balcón, por la tarde; oír conferencias en una lengua que no se conoce; escoger los itinerarios del tren más largos y menos cómodos y viajar de pie, naturalmente; hacer la cola en las taquillas de los espectáculos, sin perder su puesto, etcétera.
Albert Camus, La peste.
Albert Camus, La peste.
miércoles, 30 de marzo de 2011
XV certamen literario "San Jorge"
Me acaban de comunicar que he sido seleccionado como finalista del XV certamen literario "San Jorge", en la modalidad de prosa. El relato que envié se titula Psicoanálisis, y lo redacté en una tarde de furia.
¿La recompensa? 500 euros, una placa y un lote de productos de Albacete (espero que sean comestibles); pero, sobre todo, la ilusión de saber que un jurado ha considerado digna de tal premio una historia surgida de esta mente enferma.
En octubre, escribí una entrada (con un ACERTADÍSIMO paréntesis) en la que daba mi opinión acerca de los concursos literarios. No quería enfrentarme al público real, al juicio de personas ajenas. (Los lectores del blog soléis ser muy benevolentes). Realmente, escribo para mí. Y pienso seguir haciéndolo, aunque ahora me atreva a lanzar pequeños retazos de fantasía a la fría hostilidad de las calles, al potencial ensañamiento del lector sin rostro.
Quiero dar las gracias a todos aquellos que siempre me habéis animado a enseñar lo que escribo. No pienso redactar una lista interminable de nombres. Ni que me hubiesen dado el premio Nobel, copón. Solo voy a dejar constancia de quienes más han creído en mí.
Mi más sincero agradecimiento a:
Claudia (mi hermana, crítica y fan número uno; liderando todas las listas, por supuesto), David (por acogerme en Burgos, por el Camino de Santiago, batallitas en La Vid y tu fe ciega), Lulú (por ser auténtica y valiente, una verdadera idealista), Fran (poeta descomunal, me diste aliento hasta en la dedicatoria de tu libro; pronto volveremos al Rastro), Carmen (porque la locura hay que expresarla, ¿verdad?; y porque leerías el blog aunque el mundo fuese a acabarse), Dani (por Dupla Producciones, por miles de proyectos y por todo lo que me comentaste aquella noche de borrachera), Andrés (porque te flipa leer aunque seas un tipo duro y por millones de ratos compartidos), Laura (el ángel de ojos enormes, la responsable de que siga cuerdo; necesitaría miles de folios para expresar todo lo que te debo), Jose (sr. cofrade mayor, por luchar porque la banda no se desfragmente, por seguir fiel, siempre)... Y a todos los que visitáis esta web asiduamente, porque sois el verdadero motor de mi sueño.
El mismo sueño que cuando era un crío.
¿La recompensa? 500 euros, una placa y un lote de productos de Albacete (espero que sean comestibles); pero, sobre todo, la ilusión de saber que un jurado ha considerado digna de tal premio una historia surgida de esta mente enferma.
En octubre, escribí una entrada (con un ACERTADÍSIMO paréntesis) en la que daba mi opinión acerca de los concursos literarios. No quería enfrentarme al público real, al juicio de personas ajenas. (Los lectores del blog soléis ser muy benevolentes). Realmente, escribo para mí. Y pienso seguir haciéndolo, aunque ahora me atreva a lanzar pequeños retazos de fantasía a la fría hostilidad de las calles, al potencial ensañamiento del lector sin rostro.
Quiero dar las gracias a todos aquellos que siempre me habéis animado a enseñar lo que escribo. No pienso redactar una lista interminable de nombres. Ni que me hubiesen dado el premio Nobel, copón. Solo voy a dejar constancia de quienes más han creído en mí.
Mi más sincero agradecimiento a:
Claudia (mi hermana, crítica y fan número uno; liderando todas las listas, por supuesto), David (por acogerme en Burgos, por el Camino de Santiago, batallitas en La Vid y tu fe ciega), Lulú (por ser auténtica y valiente, una verdadera idealista), Fran (poeta descomunal, me diste aliento hasta en la dedicatoria de tu libro; pronto volveremos al Rastro), Carmen (porque la locura hay que expresarla, ¿verdad?; y porque leerías el blog aunque el mundo fuese a acabarse), Dani (por Dupla Producciones, por miles de proyectos y por todo lo que me comentaste aquella noche de borrachera), Andrés (porque te flipa leer aunque seas un tipo duro y por millones de ratos compartidos), Laura (el ángel de ojos enormes, la responsable de que siga cuerdo; necesitaría miles de folios para expresar todo lo que te debo), Jose (sr. cofrade mayor, por luchar porque la banda no se desfragmente, por seguir fiel, siempre)... Y a todos los que visitáis esta web asiduamente, porque sois el verdadero motor de mi sueño.
El mismo sueño que cuando era un crío.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
